bajas revoluciones
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Cuidado con las bajas revoluciones de tu auto

Siempre se ha asociado el ahorro de consumo con las bajas revoluciones, pero se ha demostrado que esta práctica no es saludable para el motor. De hecho, un régimen alto de vueltas ayuda a prolongar la vida de tu motor, sobre todo los diésel y los turbo. Por ello hay que tener en cuenta todos los factores que ocurren en los propulsores.

Hay componentes como los filtros de partículas o las válvulas EGR que requieren de condiciones muy concretas para funcionar correctamente, y para eso es importante conocer las características de nuestro auto, ya que cada motor es un mundo y las revoluciones adecuadas varían de un motor a otro.

Si tienes un diésel, evita cambiar de marcha cuando las revoluciones sean bajas. Es fácil saber cuándo se produce este momento, ya que comienzas a sentir que el auto no tiene fuerza, suena mal, vibra excesivamente o le cuesta ganar velocidad. En una situación así, por mucho que pretendamos ahorrar combustible, lo único que estamos consiguiendo es reducir la vida útil del motor.
Dicho esto, a continuación te mostramos las averías más comunes que se producen por conducir a un régimen de revoluciones bajo. Ojo: llevar el auto demasiado revolucionado tampoco es beneficioso.
Vibraciones

Tal y como hemos comentado anteriormente, el primer signo de que el auto pide marchas más cortas y que demanda potencia se traduce en un aumento de las vibraciones. El aumento de la carga que le estamos pidiendo al auto es incoherente con unas revoluciones bajas. Él responderá a ese esfuerzo extra con vibraciones que antes no se producían.
Exceso de trabajo
En este caso los afectados serán elementos como los cojinetes, asientos de biela, rodamientos y apoyos de cigüeñal, elementos móviles que se ven obligados a soportar una mayor fuerza en la peor zona de trabajo. Esto se traduce en un mayor desgaste y fricción de estos elementos.

 

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