El rectificado es recomendable en piezas donde el coste del recambio es elevado

Conoce los beneficios que tendrás al rectificar tu motor

Las piezas de un motor están sometidas a desgastes y deformaciones debido al rozamiento entre las piezas y la alta temperatura que tiene que soportar. Este desgaste es más notorio con el pasar del tiempo, puesto que el uso y la antigüedad del motor siempre se harán sentir a un determinado plazo.

Para corregir estos desgastes y deformaciones se utiliza la técnica del rectificado. Este método consiste en el mecanizado de las piezas (se cambia o corrige la forma de la pieza), hasta igualar las superficies de contacto y darles un acabado, buscando, entonces, la disminución del rozamiento y el favorecimiento de la lubricación en las piezas en movimiento.

Se realiza el rectificado en piezas como los cilindros del bloque motor, cigüeñales, árboles de levas, etcétera. También se rectifican las piezas de ajuste que requieren la corrección de su superficie como, por ejemplo, culatas, bloques de motor, etc.

Para el rectificado de motores se utiliza una maquinaria específica, diseñada para el trabajo en las distintas piezas del automóvil, como pueden ser las utilizadas para rectificar los cilindros del motor, o la rectificadora cilíndrica para cigüeñales, o la rectificadora utilizada para planificar culatas.

¿Cuándo rectificar un motor?

La operación de rectificado se realiza en talleres especializados dedicados a este fin. El mecánico decidirá si merece la pena hacer esta reparación o bien se decide por el recambio de la pieza por otra en perfecto estado.

El rectificado es recomendable en piezas donde el coste del recambio es elevado, por ejemplo: culatas, cigüeñales, bloque motor. También se recomienda en vehículos pesados: camiones, maquinaria agrícola, donde la vida útil del vehículo es muy superior a la del motor.

 

   

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